Estoy embarazada y quiero abortar
Estoy embarazada y quiero abortar.Hace una semana que me debería haber venido la regla.
Cuando tuve relaciones sexuales no usé los métodos anticonceptivos necesarios para evitar el embarazo o las enfermedades de transmisión sexual.
He ido a la farmacia y me he comprado un
test de embarazo. No se lo cuento a nadie, ni siquiera a mi novio. En el servicio de casa me hago el test, uso la primera orina de la mañana. Espero nerviosa el resultado. Dos líneas confirman el embarazo.
¿Y ahora qué?Durante varios días no hago más que darle vueltas a mi nueva situación. Consulto con mi novio y amigos.
Unos dicen que siga con el embarazo (nadie está preparado para esto pero se aprende, mis padres y familia me ayudarán, es lo más hermoso del mundo,…).
Otros que mejor aborte (que aún soy joven y ya tendré tiempo de tener niños, que estando en paro no debería tenerlo, que mi novio no me conviene, no estás preparada….)
Decido consultar a mis padres, la noticia les cae como un jarro de agua fría, aún así, me apoyarán decida lo que decida.
La decisión al final es mía y estoy aterrada.
Navego por Internet, gente a favor, gente en contra. Demasiada información.
Voy a mi centro de salud. Creo que es la primera vez que vengo. En recepción me dan cita con mi médico de cabecera:
¿Motivo de la consulta? Estoy embarazada y quiero abortar.
¿Fecha de última regla? ¿De cuánto tiempo estoy? Creo que estoy de unas 6 semanas.
Me informa muy amablemente de los pasos a seguir. Me da 3 sobres: uno con información sobre la IVE (así se llama al aborto), en otro sobre la información si deseo seguir con el embarazo, y en el último la información de los derechos y ayudas por discapacidad. Además me dan un papel con la solicitud para entregar en la clínica donde me voy a realizar la intervención.
Ahora tengo que leerme la información que me han dado y esperar 3 días por ley, desde que he venido a recoger la documentación hasta que pueda abortar (para pensar y asimilar todo lo que está sucediendo y tomar la decisión que yo quiera).
En uno de los sobres viene un teléfono gratuito, llamo y me dicen las clínicas legalizadas y concertadas (no hay que pagar si entrego la solicitud del centro de salud) donde puedo acudir. Llamo a una de las clínicas y me dan cita para dentro de tres días. Me comentan que si fuese menor de edad debería ir acompañada de mis padres, o si tuviera 16 o 17 años y tuviera conflictos con ellos debería demostrarlo, pero tengo 18 años y si quiero puedo ir sola. Pero prefiero que me acompañen, me dan seguridad y los necesito conmigo.
La cita es para el viernes.
Tengo que ir en ayunas.
Llevar mi DNI y Tarjeta de la Seguridad Social.
Si tengo alguna prueba médica o analítica llevarla.
Hoy es viernes. Voy con mis padres. Bebo agua para que se vea mejor la ecografía según me han dicho.
En la clínica me reciben de forma cordial, me piden el DNI, la tarjeta de la seguridad social y
la solicitud de IVE del centro de salud.Hay más chicas de todas las edades. No soy la única que viene a esto.
Me llama una chica y entro a un despacho con ella. Me explica en que va a consistir la operación. Me hace diferentes preguntas desde enfermedades, métodos anticonceptivos,…mi historial. Le pregunto que si alguien puede ver esos datos, no quiero que nadie se entere de esto. Me dice que
tienen un sistema de protección de datos para que no aparezca ni mi nombre, apellidos, DNI, etc., nada que me relacione con el aborto.Después de realizar mi historia, me realizan una ecografía para confirmar que estoy embarazada.
Me pasan a una habitación. Aquí todo el mundo me trata muy bien, me tranquilizan aunque por dentro soy un manojo de nervios.
Me dan una bata, unos patucos y un gorro. Me lo pongo. Me veo rara.
Pegan a la puerta y vienen a recogerme.
Llego al quirófano. Nunca he estado en un quirófano. Allí está la doctora, la enfermera y un auxiliar. Todos hablan conmigo, creo que es para tranquilizarme. Estoy segura de lo que hago, pero aún así estoy asustada.
Noto pequeñas molestias, es verdad lo que decían, se parece al dolor de mi regla. No han pasado ni 5 minutos. Ya ha terminado todo.
Me llevan a mi habitación. Aun no se me ha quitado el susto, pero me están tratando con mucho cariño.
Me dan una pastilla para las molestias de la barriga y me quedo tumbada en la cama.
Ya ha pasado todo.
Cuando me encuentro bien me vuelvo a poner mi ropa.
Voy a un despacho y me explican que debo hacer a partir de ahora, como cuidarme, medidas higiénicas, teléfonos de urgencias en caso de tener alguna duda, cita dentro de 15 días para la revisión,….
Me despido de una parte del equipo que me ha cuidado y tranquilizado desde que llegué, y pido que me despidan de los que no he podido volver a ver.
Mis padres me están esperando. Los abrazo como si hace tiempo que no los viera.
Aún sigo nerviosa.
Adiós.
Esta es una historia ficticia pero basada en la realidad cotidiana de muchas mujeres.
La ley establece que por la sola petición de la mujer, se puede interrumpir voluntariamente el embarazo hasta las 14 semanas.